viernes, 20 de marzo de 2015

Aviso a los ofendidos:

 Han fallecido los acrónimos, seudónimos, sinónimos. Jesús, José, Juan, Ramón, todos fallecieron. Falleció mi querido cerdito, aún tengo su sabor en mi boca.
 (Jesús se ahorcó al tercer día.)
 Miguel murió aplastado, cual cucaracha, por todos aquellos que tenían el derecho de pisar (y quienes no, aún esperamos nuestro turno).
 La pequeña mujer con el bebé en brazos, tristemente, desapareció sin dejar rastro alguno.
 El ajedrez... feneció, ¡larga vida al rey!
 Leda era parte de nuestra imaginación, no llegó a ser pensamiento o realidad.
 La gula nunca existió.
 Murió el habla, la escritura, la pintura, el arte, el pensamiento (sucumbieron). Daniel fue tan fugaz que no lo vi morir, pero sé que está muerto.
 Las damas no llegaron al final, pero me siento orgulloso de ellas. Los flacos con hambre, ¡como los extrañaré!
 Malditos los artistas que no innovan, serán los primeros en perecer.

 Los que se creen mejor que la masa se consumirán pronto.
 Los moribundos te han saludado. 
 Andrio se murió, eventualmente.
 Y usted, señor, ha muerto.
 Los que faltaron también fallecieron, pero sin importancia.
 Si me sigo sintiendo igual, nunca podrán volver.

jueves, 19 de marzo de 2015

(III)

-Wow! Ustedes sí se parecen! Son familia o algo?
-Sólo porque nos parezcamos no nos hace familia. Incluso me has hecho odiarlo sin siquiera conocerlo.
-En estos días conocí a una chica, era amigable y algo peculiar, y siempre cargaba un perro.
-El perro era un desgraciado y ella sólo trataba de alejarlo.
-Pero en un momento ella se excusó al baño y el maldito perro era cariñoso, como si quisiera algo (atención).
-Parece que todos los animales son sólo instinto.

martes, 10 de marzo de 2015

(II)

  Poco después recibí la llamada de un amigo (él es un policía corrupto, pero así algunos lo quieren), me dijo que iba a volver (honestamente, no lo quiero aquí) la última vez que vino no le aguanté el trote, pasaron muchas cosas, convirtiéndose en una época fatídica para nosotros, aunque no fue solo su culpa, y ahorita todo está tranquilo. (Éste es el máximo parafraseo que tengo permitido de nuestra conversación, de otro modo terminaríamos en algunos líos).
 Cada vez que lo pienso desisto de la idea de quedarme aquí, pero.... no hay peros. Siento una carga por el chico, creo que me van a buscar, mas no sé el porqué, nunca me señalaron completamente con el dedo.
 A pesar de ser un mediador entre mis vecinos (uno es un cochino, el otro también —tal vez incluso los tres lo seamos—) no me gusta ejercerlo ya que no es mi trabajo serlo, tengo respeto (a veces) pero nunca autoridad (o tengo autoridad y no respeto, nunca sé).
 Algunos dependen de mí, y lo sobreponen. No es mi obligación estar aquí. E incluso ambos lugares me han invitado al suicidio, lástima que no soy suicida.
 Pienso en darle mi hijo como repuesto, es funcional y yo no lo uso.
 Me siento culpable, no por el chico, sino porque constantemente le estoy arrebatando las cosas más valiosas a otros (recuerdos que parece dejé ir), piensa en tu persona más importante, tal vez más importante que eso.
 Creo que puedo llegar a ser depresivo, solo.
 Los que más te inspiran son depresivos, porque pueden llegar a ser más que eso, aunque eso siempre es lo que los define.
 Tengo el presentimiento de que no estaré tras el volante en un buen tiempo.
 Soy un in-util necesario.

sábado, 28 de febrero de 2015

Cuestiones Vagabundescas

 ¿Estoy vivo?
 ¿Cómo comprobarlo?
 ¿Muriendo? ¿viviendo? ¿mal naciendo?
 ... Tal vez sea gozando, jajaja.
 ¿Será un juego que termina abruptamente, y no sabes si comienzas en el mismo lugar?
 Pero, ¿sigues siendo?
 ¿Cómo comprobarlo?
 ¿Muriendo? ¿viviendo?...
 Tal vez no eres más que alguien que sucedió, y que seguirás sucediendo en todos los futuros. ¿Tiene sentido? ¿no?
 Lástima, traté de explicarme para comprender.
 ¿Qué clase de felicidad buscas?
 ¿Destructiva? ¿positivista? ¿moritística?

domingo, 22 de febrero de 2015

 Siento que todas las personas le pertenecemos a él, e incluso las puede tomar. ¿Será Dios?, ¿O seré yo insignificante? No lo sé, pero si él lo es y no me presta sus personas, no podré más que privarle de mis pertenencias materiales.
 Él es mayor que yo, lo ha vivido todo, es el más sabio, tiene prioridad sobre mí.
 He notado que lo que no es mío debe ser de él, y nadie más que él, así que él debe pensar que si yo no soy mío debo ser de él, ¿de quién más entonces?.
   A este Dios no le importamos, ni parece ser bueno ni malo, solo que de vez en cuando "supuestamente" corrige sus errores. Él en cierta manera se parece mucho a tí y a mí, solo está ahí, ni te altera, ni te perjudica, es como si ninguno estuviera. Solo que a él le encantan los rezos, alimentan su vanidad, además hay demasiados, ¿qué importa perder uno o dos?.
 Tal vez sea el mismo Dios que me va a definir.
 Desafortunadamente son dos, ambos me controlan pero son opuestos, si desafío a uno el otro cree que estoy con él, cuando en verdad ninguno de los dos me satisface, ni llegarán a ser mis modelos.
 Yo creo que él no piensa que yo pienso, por eso me hace favores.
 NO creo que toque más a sus personas, la tercera es la vencida.
 Prefiero pudrirme que tener alguna relación con él.
 No hay más opción para un esclavo que actuar hostil contra su amo, para buscar la "libertad" encadenado, conviviendo con él toda la vida, sin llegar a estar a su altura.
 El desprecio constante significa que eres fácilmente reemplazable.
 Yo no me considero católico, pero a veces, llego a la conclusión de que algunos Dioses han de morir, para que haya existencia.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Hombre Desperado (I)

-Mi carro arrolló a un niño.
-Oh, no ¿cómo ha pasado?.
-Revíselo.
-No entiendo cómo pasó.
-¿Y mi hijo?.
-Por allá está.
-¿Y esto cómo ha pasado?.
-No lo sé, eso intentamos averiguar.
-....Yo creo que no le pasaste el freno de mano.
-Yo estoy seguro de que lo hice.
-Y si te fijas, parece que la palanca está alzada, así que sí lo pasé.
-¿Pero, por qué se movió?.
-Será que, con el uso, la presión de la palanca se ha ido perdiendo y, con el temblorcito de aquel camión al pasar o algún que otro golpe, la soltaron y rodó colina abajo.
-Ok (lo que dice es largo y elocuente debe ser eso lo que pasó), ayudemos a la señora.
-Y éste cable, ¿qué hace atrapado por la palanca?, ¿Será que fue esto?¿Será que es mi culpa?.
-Pero un cable no es suficientemente fuerte para sacar una palanca, además, eso ya ha pasado y no evitó que subiera.
-Oh, mira ya se llevan al chico en la ambulancia, pero no creo que sirva de mucho.
-Deberé despedirme de ella.
-Nah, entre tantas lágrimas no me verá, solo dejaré mi tarjeta lo más cerca posible, y buscaré alguien que me remolque el carro.
-Atrapen a ese tipo, él es el culpable, por ir tarde no subió la palanca y se soltó cuando le cayó encima esa cosa que estaba pegada al espejo.
-Pero fue un honesto error, a cualquiera le pasa, ¿no?
-Además, para su información, me despidieron por llegar tarde.